Durante mucho tiempo fui la careta. La careta tenía vestuario incluso un guión para ser y estar. Un día se quebró de un fuerte golpe, una dura caída. El espejo me devolvió una imagen fantasmagorica. Un rostro había detrás de la careta. Comencé a desmontarla entera. Arrancar cada trozo era doloroso. Al fin surgió el rostro, mi verdadero rostro. Aún quedan rastros del disfraz. El carnaval!!! Y siempre después va la Cuaresma.

Deja un comentario


*

Ver más

  • Responsable: Julio de la Torre.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Artículos relacionados