VIDA ESPIRITUAL EN EL SIGLO XXI (IV). EL PRINCIPIO.


¿Por dónde empezamos?. No es fácil tomar una decisión en la mente para comenzar la vida espiritual, pues no la reconoce, al igual que no reconoce, pues no se da cuenta, de que en su cuerpo se está produciendo un tumor cancerígeno. Para ella, la mente, la vida espiritual no existe y por ello el primer paso no es sólo informarla de que existe, es, además, formarla.

La información y la formación se convierten entonces en el primer elemento básico para poder iniciar un proceso de aprendizaje y en materia espiritual es lo mismo.

Este año queremos dedicar este espacio a analizar las posibilidades reales de mantener en el siglo XXI una vida espiritual y para ello tenemos que tener en cuenta que durante el siglo XX, los que nacimos en él, no fuimos, salvo excepciones, bien informados y formados en lo espiritual. No tenemos formación espiritual o no la tenemos adecuada.

Nos disponemos a realizar un viaje, un camino, y solo con los que quieran hacerlo. Es decir, existirán personas que no quieran tener una vida espiritual y a ellos, entonces, no nos dirigimos. Lo hacemos a aquellos que tienen la inquietud de avanzar en su desarrollo personal en esta faceta espiritual.

La mayor parte de los que acuden a nuestros cursos con esta inquietud lo hacen con una cierta información y formación, casi toda ella de base católica, cristiana. Su mente acoge conceptos y desarrolla creencias culturales y educacionales experimentadas y vividas en su infancia y juventud, pues en su madurez abandonaron toda práctica espiritual. Llevaron a cabo algunos ritos como el Bautismo, la Primera Comunión, la Confirmación, el Matrimonio Católico y poco más. Rezan cuando lo necesitan, van a Misa los domingos y fiestas señaladas y tienen algún otro gesto de piadoso. Otros vienen leídos sobre otras religiones, sobre todo la Budista y algunas teorías seudocientíficas sobre la espiritualidad y la propia vida y la Creación, la vida y la muerte, si bien no experimentadas y vividas como el cristianismo, al no haber sido iniciados desde la infancia en ellas y sin maestros que les acompañen e iluminen en sus caminos, a diferencia de la religión católica que cuenta con ese acompañamiento para quien lo desee vivir.

“Descreídos” la gran mayoría, es decir, quienes afirman: “Creo en Dios pero no en la Iglesia”, “Soy católica pero no practicante”, “Solo creo en Dios” y frases similares que pretenden poner en evidencia que sobre todo y ante todo la interpretación personal sobre el tema es la que predomina. Es decir, yo, o lo que es lo mismo, mi mente, ha decidido y en función de la creencia generada soy consecuente. Pero pese a esta decisión mental y sentimental aún tengo sed, aún no he encontrado el centro, la verdad, la VERDAD y quiero seguir profundizando en mi crecimiento personal.

Este principio de creencias y rotunda afirmación del “yo”, es decir, una estructura mental y sentimental que conforma nuestro credo es el principio.

Nacemos a la “espiritualidad consciente” con un principio. El cristianismo cuenta con “El Pecado Original”, doctrina teológica apasionante y que aún hoy en día mantiene una línea de debate entre quienes la estudian.

En nuestro caso “el principio” es evidente, y no podemos evitarlo. Todos tenemos “el principio” y con él partimos para realizar este viaje o camino espiritual.

Quien quiera negarlo se tropezará con él a cada paso, quien quiera cargárselo, borrarlo de un plumazo, verá como se regenera y se transforma pero no desaparece. “El principio”, como el Pecado Original es consustancial a la mujer y el hombre consciente del siglo XXI. En cuanto nacemos nos educan, vivimos en un entorno y una cultura, rodeados de circunstancias y experiencias que nos condicionan, conforman nuestras memorias y condicionan nuestras vidas. Este elenco de vida, es “el principio”.


En el camino que iniciamos “el principio” siempre nos acompaña, siempre. Nunca lo dejamos atrás, tan sólo sanaremos la manera en que lo vivimos y experimentamos por la mente y los sentimientos que genera. Pero este paso, para otro día.

Un Cursillo de AMOR: MI EXPERIENCIA PERSONAL


Un día cualquiera tropiezas o encuentras, pues así lo buscas, el AMOR DE LOS AMORES, encuentras el AMOR. Así lo sientes, así lo percibes y ningún  razonamiento puede impedirte alcanzar la conclusión de que lo que has sentido y experimentado es el AMOR DE LOS AMORES, el AMOR del que hablamos en este Cursillo. ¿Qué haríamos? A buen seguro que guardarlo, a buen seguro que intentar retenerlo, a buen seguro que sujetarlo de alguna manera a la mente, al recuerdo, para que no se vaya, para que se quede. Nuestra primera reacción es permanecer, permanecer en el AMOR.

Todos hemos experimentado este encuentro. Tengo la convicción personal de que todos los seres humanos lo tienen una o varias veces en su vida y que el grado de recuerdo depende del grado de consciencia con que el encuentro se produce.

Cuando el encuentro se produce en una plena consciencia de reconocimiento, entonces, tienes una experiencia de la que puedes hablar y de eso se trata hoy, de contar mi experiencia personal en el encuentro con el AMOR DE LOS AMORES.

Puedo deciros que desde entonces vivo solo pendiente de que no escape de mi vida. Cada día, cada noche está orientada a retenerlo, pues aunque sé y siento que habita en mí, lo abandono, lo dejo sólo en innumerables ocasiones, casi la mayor parte del día, pero avanzo y he avanzado y los encuentros son cada vez más frecuentes.

Ahora reconozco otros encuentros en el pasado y reconozco que entonces no era el momento, no estaba aún preparado para retenerlo y disfrutarlo de manera consciente como ahora. Pero hoy por hoy dispongo de herramientas y métodos para volver cada vez que quiero a contactar con este AMOR. No es fácil y aunque no desespero, si es verdad que en ocasiones el camino se me hace cuesta arriba pese haberlo andado cientos de veces.

Confiarle mi vida ha sido uno de las mejores decisiones que he tomado, desde entonces nada mi falta de lo que necesito, El se ocupa.

Vivo una vida de continuo diálogo con El, pero he de observar a quienes pretende arrebatar, y lo logran, estos momentos de diálogo y presencia. Me he convertido en un observador, como el guardabosques subido en caseta de vigilancia en el bosque oteo en el horizonte la mente para verificar pensamientos, sentimientos, acciones, reacciones…todo cuanto me aleja de EL. Y lo logran, los pensamientos, como arboles, crecen y no me dejan ver, ni oír, ni sentir, por eso debí colocar en mi vida espacios y tiempos para estar a solas con EL. Establecí una disciplina constante para que durante todo el día pudiera estar con El. Pero el bosque es frondoso y me pierdo y a veces incluso me meto en los bosques de los demás y entonces pueden pasar horas e incluso días casi sin contacto, pese a que pongo en marcha los mecanismos verbales, corporales y mentales precisos.

Sé que siempre me acompaña, pero no me basta, quiero ser consciente de que me acompaña, porque cuando aumentas la presencia en el AMOR, cuando te acercas lo suficiente te conviertes en el mismo AMOR, eres el AMOR y ese instante, ese momento no tiene palabras para ser definido. Son chispas de segundos, instantes sublimes de eternidad que te dejan renovado por dentro y por fuera pero que no duran, que no se pueden retener.

He aprendido que cuanto más andas el camino para acercarte a EL se producen una serie de efectos en la vida, una serie de habilidades y actitudes que puedes utilizar, pero primero tienes que aprender a utilizarlas, pues aprender a aprender es el primer paso, ya que la mente te dirá que lo que pretendes es imposible, algunos los llaman milagros. Hablar de milagros en mi vida era al principio algo comprometido pues podrían tacharme de loco. Preferí dejarlo en mi intimidad y ahí se queda siempre. Pero todo cambió cuando tropecé con esta frase:

Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro"

Entonces comencé a prestarla atención plena a cada instante de mi vida y ver y sentir y escuchar como cada paso que daba se producía uno, tras otro y que sólo dejaban de existir cuanto mi mente se adueñaba de la vida para interpretarla a su gusto y no a gusto de EL.

Solo siento gratitud, una profunda gratitud por este Don, que aún me cuesta aceptar pues no me considero ni muchos menos digno de El. He caminado por la vida de la mano de mi mente, creyendo exclusivamente en lo que veía, oía y sentía, y durante esa etapa fui capaz de cometer las mayores aberraciones que uno se pueda imaginar. No creo que haya quedado ninguna por experimentar. Por ello, teniendo en cuenta mi vida pasada e incluso las traiciones presentes y recientes, que te amen, con tan inmenso AMOR, que una y otra vez te reciban con los brazos abiertos, la sonrisa en la cara y el corazón  lleno de AMOR es lo más grande que existe sobre la tierra y me basta, me basta, me basta cada día para seguir viviendo.

El AMOR, que para mí es Dios, en el arquetipo cultural y religioso que en la dimensión terrenal me ha sido asignado, que acepto e intento perfeccionar, sólo quiere que le amemos con todo nuestro ser, con todo nuestro cuerpo, nuestra mente, con todo…Solo eso, nada más, no tenemos que sustituirle para hacer de este mundo un mundo mejor, basta con amarle, pues al amarle se produce el milagro de que se transforma el mundo y si todos fuésemos capaces de ello el mundo cambiaría.

En mi primer contacto con el AMOR, hace ya más de cuarenta años, creí entender que estaba llamado a cambiar el mundo, que tenía que cambiar el mundo para hacerlo mejor y me junté con otros que así lo entendían también, primero fueron de Iglesia y luego de un partido político, quería ser misionero o político, quería cambiar el mundo, acabar con la guerra, las injusticias y el hambre. Ahora me doy cuenta del tremendo error de querer sustituir a Dios, de que querer para el mundo  lo que EL no ha hecho hasta ahora. Ahora me doy cuenta de que sólo quiere que le ame, que le de lo que EL me da. Con la misma abundancia, con la misma frecuencia, que es TODO y SIEMPRE. Y entonces es cuando me convierto en otra persona, cuando dejo el personaje y comienzo a SER.  Y cuando logro SER me hago UNO con EL.

Este es mi credo. Esta es mi experiencia. Encontré en mi entorno la formación adecuada para la mente, pues es la primera que hay que reeducar, encontré el Plan de Vida más adecuado para mis condiciones culturales y educativas previas y aplico todos los días la recetas que otros antes que yo han aplicado con éxito, hombres y mujeres similares por haber  sido educados previamente en los mismos arquetipos culturales y religiosos que yo. No siempre lo consigo pero sigo en el camino.

Creo que todo el mundo puede lograrlo, pero no me empeño, tan solo espero a que aparezcan en el camino para acompañarlos un trecho, aprender de ellos y seguir ADELANTE.


Doy las gracias a todos cuantos aparecen en mi vida todos los días pues todos y cada uno de ellos son maestros que me enseñan cada día un poco más de este camino. No hace falta retirarse del mundo, aunque yo lo haga de vez en cuando y es cuando con más frecuencia siento su presencia, basta con quedarse donde estás y vivir de manera consciente y enfocado en el AMOR y entonces es en los demás donde encuentra la mayor intensidad del AMOR que somos, en los otros, en todos y cada uno de vosotros. Por eso cuando me meto en mi pequeño yo me alejo de Dios, del AMOR y cuando me doy a vosotros lo encuentro. Por esos momentos a todos GRACIAS.

Un Cursillo de Amor: EL AMOR EXTRATERRESTRE


Todo lo que se puede situar fuera de la tierra es “extraterrestre”. Nos hemos acostumbrado a lo terrestre y nuestra pequeña mente lo ha señoreado de tal forma que consideramos el mundo exclusivamente a la tierra cuando el mundo lo es todo, lo terrestre y extraterrestre. Lo mismo pasa con el AMOR. El AMOR lo consideramos en su dimensión terrestre y si el AMOR es:

“El AMOR como “SABIDURIA INFINITA que nos permite conocer la VERDAD”. Este es el AMOR del que hablamos en este Cursillo y si el AMOR es infinito como  Sabiduría, forma parte de la eternidad y es en ella donde lograremos alcanzar su plenitud y en la tierra la única expresión de la eternidad que tenemos es el AHORA”.

Entonces, al darle la dimensión infinita tenemos que incluir la dimensión extraterrestre en la fórmula. El AMOR es extraterrestre, de hecho es en la tierra la única manifestación extraterrestre de que disponemos, y, quienes se relacionan con él suelen ser considerados algo extraterrestres para los mortales terrestres.

Un marciano es lo que más nos representa un extraterrestre. Un ser aformo de ojos saltones y dos raros  brazos y  piernas, según los casos, y la imaginación a modo de E.T. .Los marcianos representan como nadie los seres extraterrestres. Así también como marcianos son tratados quienes han contactado con el AMOR, como verdaderos bichos raros, personas, hombres y mujeres extraños y de extra, a extraterrestre hay un paso.

Quien quiera alcanzar el AMOR deberá enfrentarse al reto de abandonar la tierra para entrar en una dimensión extraterrestre. Una relación que supera los límites de la tierra, los trasciende y contacta con el mismo universo. El AMOR como dimensión extraterrestre en la tierra supone la posibilidad de tomar contacto con el universo sin moverte del salón de tu casa.

Dicen que una gota de sangre contiene todo lo que hay en el Universo. Algunos se atreven a decir que el mismo Universo está dentro de nosotros. Lo terrestre y extraterrestre es un concepto mental que se trasciende rápidamente para quien comienza el viaje del AMOR. Como Colón en Salamanca tuvo que defender su tesis para alcanzar el consenso y la autorización de lo que para entonces era la tierra, algo plano y lineal, y para Colón lo era curvo, para muchos hombres y mujeres a lo largo de la historia, todos ellos consideramos “marcianos” por “extraterrestres”, por “raros”, la vida no se acaba en la tierra que pisas y te acoge, sino que cobra una dimensión universal e infinita cuando comienzas a acercarte al AMOR.

No encontrará el hombre o la mujer viaje más apasionante que el del AMOR. En la tierra se han abierto caminos terrenales que son verdaderas autopistas de AMOR, como el mismo Camino de Santiago en España, que realizado a la forma y manera que se debe enfrentar supone una VIA LACTEA hacía el AMOR, un “encuentro en la tercera fase”, una “porta coeli”, un redescubrimiento de lo que somos: Seres extraterrestres pues somos AMOR y el AMOR lo es.

AMAR desde el AMOR es como subirte a una nave extraterrestre, ser un marciano y vivir fuera de este mundo. Tal vez, por esta razón quienes han representado en la historia el AMOR en la tierra aún hoy en día y por muchos sean considerados de otro mundo.


Un Cursillo de AMOR: El AMOR COMO SECTA.


Cuando se nos pronuncia la palabra secta nos ponemos en guardia al ser un concepto que en occidente tenemos muy relacionado con la falta de libertad y el sufrimiento. También es verdad que es un juicio que empleamos con facilidad para etiquetar a todos aquellos que no entendemos a un nivel profundo de convicción existencial, es decir, todos aquellos que tienen un estilo de vida divergente con el común y el general puede llegar a ser calificado de secta por el mero hecho de ser diferente, muy diferentes.

De secta viene el término “sectario”. En nuestro Cursillo nos interesa el AMOR y sus múltiples manifestaciones e interpretaciones y una de ellas es el “AMOR SECTARIO”. Nos referimos a estos amores y sentimientos totalmente unidireccionales en el que el culto a la persona se ha tornado en apego y deseo. Quien es presa o practica este tipo de amor hacía la persona amada siente un profundo apego a su persona, sin ella no puede vivir, y un deseo profundo de ser como ella hasta sus últimas consecuencias. Existe un olvido de sí de tal calibre que se olvidan de sí mismos para vivir la vida emulando la de otra persona. Hay diferentes grados de “AMOR SECTARIO”, desde el más radical hasta el más liviano.

Muchas religiones, entre ellas la Cristiana, se han calificado en la historia de secta por este apego, deseo y olvido de sí por seguir y ser como Jesús de Nazaret. ¿Cuál es la diferencia entre la religión y la secta?: Desde donde.

En la secta se ama desde la mente. En el cristianismo se ama desde el corazón. Por eso pueden verse cristianos sectarios, es decir, aman desde la mente y son capaces de matar por defender su amor, como el caso de las más radicales posturas de los musulmanes en el tiempo presente, los judíos y los cristianos en otras épocas de la historia pasaron por los mismos estadios de desarrollo y amaron desde la mente provocando el AMOR SECTARIO.

En la vida cotidiana podemos tener expresiones de AMOR SECTARIO en familia, la pareja, la empresa y los amigos. No son tan fáciles de distinguir a primera vista salvo en los casos más radicales. La Secta anula a la persona, y hay padres, esposos, parejas, jefes y amigos que son capaces de anular a otras personas totalmente. Quien ha caído en manos de un AMOR SECTARIO no puede ver, ni darse cuenta de la realidad, su filtro mental está totalmente enturbiado por un deseo y un apego de tal calibre que no puede percatarse de lo que pasa, a veces requieren años de terapia para desmontar el entramado de creencia limitantes y en otras ocasiones una caída, un profundo dolor, una experiencia culmen les hace despertar con total brusquedad y eficacia.

Los estadios intermedios de AMOR SECTARIO son los más frecuentes. Embebidos por una pasión a algo o alguien, nacen los forofos, nacen los fans, los seguidores, los militantes…Y nada es bueno ni malo, sino limitante o no limitante para la expresión excelsa del AMOR que somos y que podemos estar entregando a causas, circunstancias o personas privándonos de la capacidad de ser nosotros mismos y poder así brillar con el esplendor que a todos nos corresponde en la vida.

En el marco  de la empresa el AMOR SECTA se desarrolla en organizaciones piramidales en las que el dueño, fundador, director o jefe es idolatrado por sus capacidades, sus habilidades, sus talentos, sus actitudes…Generan estructuras organizativas con mucha fidelidad y eficacia. Existen ejemplos a lo largo de la historia con personajes a la cabeza que han removido los mayores obstáculos gracias a adhesiones inquebrantables de los seguidores y súbditos. Las consecuencias de esta organizaciones para quienes las integran y el resto del mundo depende del para que estén orientadas. Podemos ver como extremos a Mandela y a Hitler.

El AMOR SECTA no es bueno ni malo, es una condición de vida, una manera de enfrentarse a la existencia y todos, de alguna manera, vivimos experiencias de AMOR SECTA dependiendo de la edad. En la adolescencia es muy probable la existencia de este tipo de deseos y apegos pasionales por personajes públicos, equipos deportivos, partidos políticos, ideologías…más avanzados en nuestro desarrollo el AMOR SECTA se conforma en diferentes ámbitos.


La cuestión es saber y entender que se trata de algo totalmente ajeno al corazón, totalmente ajeno al AMOR como Sabiduría que brota del corazón. Cuando nos veamos inmersos en un AMOR SECTA es que hemos despertado y podremos soltar, pues una de las características del AMOR SECTA es que no te das cuenta de que eres su presa.

Un Cursillo de AMOR: AMOR de MADRE.


Comenzamos este Cursillo hace unos cuantos meses y conviene recordar la definición que hicimos entonces de lo que es AMOR:

“El AMOR como “SABIDURIA INFINITA que nos permite conocer la VERDAD”. Este es el AMOR del que hablamos en este Cursillo y si el AMOR es infinito como  Sabiduría, forma parte de la eternidad y es en ella donde lograremos alcanzar su plenitud y en la tierra la única expresión de la eternidad que tenemos es el AHORA”.

Todos los años celebramos el Día de la Madre. ¿Qué es el AMOR DE MADRE?

Todos tenemos Madre. Tenemos padre también, pero con el avance de la ciencia y la inseminación artificial se puede prescindir del padre como energía y basta entonces el material bilógico que permite con la interacción con el óvulo materno la aparición del feto. Aún la ciencia no puede reproducir un parto fuera del seno materno.

Del Amor de Madre se ha hablado en muchas ocasiones y desde muchos puntos de vista. Se ha representado social y culturalmente como la expresión más sublime del amor terrenal. Es tan necesario que como ya sabemos sin ese amor durante los primeros días después al nacimiento el recién nacido no puede sobrevivir. Es decir, el bebé recién nacido al igual que el alimento y la higiene necesita el cariño y el amor de otro ser humano para sobrevivir. Y así quedó demostrado por el psicoanalista  Spitz al analizar el experimento que un siglo antes Federico II de Prusia había llevado a cabo con bebés a los que ordenó no dar la más mínima muestra de cariño pero si alimentarlos y asearlos con el fin de lograr un  grupo de hombres como perfectos soldados y todos ellos fallecieron a las pocas semanas. Rene Spitz acreditó así la necesidad del amor del bebé desde que nace.

El AMOR de MADRE se divide en dos fases. Durante nueve meses la primera en el seno materno. La madre, quiera o no, suministra todo lo necesario a la criatura que lleva en su seno. El proceso que es totalmente automático en cuanto a nutrientes, no lo es tanto en cuanto a pensamientos y emociones. La madre aporta inteligencia emocional al bebé a través de sus propias vivencias y circunstancias. Por tanto en esta primera etapa podemos diferenciar a la madre consciente y la madre inconsciente. La primera es consciente de que el proceso es mucho más que lo que su organismo de manera automatizada está haciendo y pone en el proceso la consciencia en sus propios pensamientos y sentimientos con el fin de que la vida que porta se alimente también emocional y mentalmente. La segunda no es consciente y por tanto el alimento emocional y mental no lo será tampoco aunque la criatura en el seno materno se alimente de emociones y pensamientos, los que vive, sin que su madre se de cuenta o tome conciencia de ello.

Una vez que se ha realizado el nacimiento el AMOR de MADRE toma otra dimensión en el que las circunstancias, el entorno, la cultura, las creencias, toman protagonismo y conviven con la propia madre, lo que ha llevado a decir que “Educamos todos”, que educa toda la comunidad o toda la tribu. El bebé está entonces y estará el resto de su vida en manos de las circunstancias, si entendemos por ellas la vida misma en este caso. La madre será un elemento más del entorno, de la vida, y cada uno le ha tocado la suya.

El tronco común del que partimos todos y que es inamovible es el período de concepción y desarrollo en el seno materno por donde todos pasamos y ese período es AMOR DE MADRE pues, es SABIDURIA del AHORA. Ninguna madre tiene la capacidad de generarlo de manera consciente, aunque sí de interrumpirlo mediante el aborto voluntario.

El AMOR DE MADRE es el conjunto de procesos que se desencadenan sin que intervenga la voluntad de la mujer y que culminan en el parto y que se resumen en DAR.

Este proceso natural y automatizado puede venir acompañado o no de la mayor o menor consciencia de la madre durante el embarazo y esta consciencia si es generada por la voluntad. Y quien con toda consciencia se entrega a la atención del embarazo provoca un proceso que se resume en DARSE.


Somos hijos de un AMOR DE MADRE que ninguna mujer sabe generar tan solo acoger. Hay quien acompañara el proceso con mayor o menor consciencia, pero la SABIDURIA que lo pone en marcha es del AHORA y por ello es infinita y por ello forma parte de la definición de AMOR que en este cursillo desarrollamos. Siempre DAR y aprender a DARSE.

Un Cursillo de AMOR: EL AMOR VERDAD.


Todas las religiones han reclamado para sí el depósito de la VERDAD. El discernimiento entonces de cuál es la verdadera se volvió desde el inicio de los tiempos una necesidad. Todo ser humano cuando desarrolla su intelecto responde a una pregunta ¿La Verdad existe?, su respuesta determinará su vida. Es cierto que existen conversos y descreídos, los primeros son los que pasaron del No al Si y lo segundos los que pasaron del Si al No. Igualmente este proceso determina la vida dividendo la misma en dos, un antes y un después de la revelación.

La VERDAD es revelada,  no existe otra manera de acercarse a ella. Para que la revelación exista o se produzca se precisa de una disposición de la mente principalmente.

Si la VERDAD se revelara a todos a la vez el mundo cambiaría radicalmente, no volvería a ser el mismo. Este es el anhelo de a todos cuantos se les ha revelado, que todos los demás puedan conocerla. En esta misión hay un tiempo, el tiempo de cada ser humano y la VERDAD no puede pertenecer a ningún tiempo pues debe pertenecer a todos y a ninguno para ser VERDAD. Conocemos verdades asociadas a tiempos que han sucumbido y sucumbirán por su propia naturaleza temporal. La VERDAD por ello y para la mente es eterna, aunque este concepto de eterno para la mente se haga difícil de entender y comprender.

Si la VERDAD es eterna, en el siempre es siempre la misma, pues no puede ser algo diferente en un tiempo y diferente luego en otro, por tanto la VERDAD a parte de eterna sólo puede ser una e inmutable, no puede cambiar.

Si nuestra naturaleza pretende alcanzar la VERDAD como algo eterno, única e inmutable es imposible comprenderla con la mente que es temporal, diversa y mutable. Cada uno de nosotros tenemos nuestra propia mente y por eso no hay unicidad en la mente.

Dónde encontramos eternidad, unicidad e inmutabilidad en esta vida es en el AHORA. Es el único momento que pertenece a la eternidad y por tanto comulga con la VERDAD en este atributo. La VERDAD y el AHORA conviven. El AHORA es sólo UNO, pues es irrepetible. Y el AHORA es inmutable por propia definición, sólo el recuerdo del ahora y la programación mental de lo que será el ahora como deseo o sueño es mutable. Por tanto el AHORA e eterno, uno e inmutable.

Par encontrar la VERDAD en el AHORA no puedo utilizar la mente, que no puede vivir en el ahora por propia esencia. Dispongo del cuerpo, que vive en el ahora, es único pero es mutable y temporal. No puedo confiarme de las emociones por su carácter temporal. Por tanto, sólo el cuerpo me permite entrar a conocer la verdad pues me permite estar en el AHORA. El cuerpo dispone del corazón, que dispone de neuronas. Estas neuronas ven la vida como es, sin filtros, al revés de la mente. Por tanto, con el CORAZON podré conocer la VERDAD.

Disponer el CORAZON para conocer la VERDAD requiere ATENCION PLENA desde el CORAZÓN y es cuando surge el AMOR que es AMMA (la reclamación de la atención del bebé a su madre cuando nace, su primer balbuceo), ATENCION, ATENCION, ATENCION.


“El AMOR como “SABIDURIA INFINITA que nos permite conocer la VERDAD”. Este es el AMOR del que hablamos en este Cursillo y si el AMOR es infinito como  Sabiduría, forma parte de la eternidad y es en ella donde lograremos alcanzar su plenitud y en la tierra la única expresión de la eternidad que tenemos es el AHORA”.

Un Cursillo de Amor: EL COMIENZO


Todo da comienzo de manera muy temprana. En la comprensión preconsciente, como bebés. En estos primeros momentos en la vida, cuando no existe una apreciación del “yo”, es entonces, en los primeros días de vida cuando queda grabado en nuestro cuerpo físico, en nuestros cuerpo spicoemnocional y en la energía que somos, llamémosle, una sensación, que quedará registrada para nosotros como lo que entendemos por amor. Todo comienza en el balbuceo que realizamos para que la madre, que nos ha portado durante meses, nos atienda, nos preste atención, nos de amor.

El resto de nuestra vida, ya con el ego conformado y estructurado, pasaremos la vida buscando la sensación, una sensación de amor profundo pues hemos sido separados de él spiquicamente, buscando desesperadamente una persona que pueda aportar lo que consideramos que nos falta. Pasamos la vida en la vivencia de esta carencia que enterramos bajo las llaves de creencias, todas mentales, que impedirán en el futuro encontrar el camino de vuelta a casa.

Existe una gran información de lo que para cada uno de nosotros es el amor si indagamos en lo que ocurrió en el primer año de vida.

Federico II de Prusia apartó a niños al nacer para ser criados sin ningún tipo de afectividad o sentimiento con el objeto de crear un ejercito de hombres sin sentimientos de compasión. Los tuvo en un hospital al cuidado de personas que no les suministraban más que comida y les limpiaban, sin aportarles afecto y atenciones afectivas. Todos fallecieron a las pocas semanas. Lo que se tomó como una epidemia fue descubierto un siglo después por Rene Spitz (discípulo de Freud) y que describió como la ausencia de estimulación benigna.

Rene Spitz estudiaba que ocurría cuando los neonatos son apartados de sus madres en las primeras horas y días y son atendidos por enfermeras que les trataban con desdén. Acuñó el término “Hospitalismo”.

Todo comienza en el mismo instante en que somos concebidos, a los diez días el corazón da su primer latido en el seno materno y desde ese momento comienza la aventura del amor, que no es otra que la atención. Hasta el surgir del ego, todo será registrado, en nuestro cuerpo, nuestros recuerdos, en nuestra mente y determinará en el futuro la manera como buscamos el amor, como desde esa personal e individual forma de haber registrado el amor o su ausencia buscamos el reencuentro. Este camino, que es particular e individual, es en todos los casos no consciente. Cuando la consciencia llega a la costatación, a la compresión de lo que ocurrido, entonces, se integran, se reconocen “lo que fue” con “lo que soy” para sencillamente “Ser”. Se completa un ciclo del viaje y se produce un renacimiento, un nuevo comienzo desde la consciencia de que solo se es, solo Ser.

Mientras ocurre este encuentro la vida trascurre en un  movimiento de búsqueda de lo que se considera perdido o lo que nunca se tuvo. Sólo volviendo a casa, solo volviendo al origen para ahora con la consciencia “sanar” las heridas, las “sombras”, y dar comprensión a lo que el bebé no puedo integrar en la consciencia, se puede trascender el ego carencial y vivir desde el Ser. Encontrar el amor que somos.

Volver a casa, volver al niño, al bebé para darle comprensión y compasión al momento en que sin consciencia verificó el amor por primera vez. 

Volver al comienzo.

UN CURSILLO DE AMOR: La "Herida de Amor".


Herido de amor. Muchas personas quedan heridas para el resto de sus vidas por lo que consideran que es una “herida de amor”. Conocieron el amor de su vida y lo perdieron. Comienza entonces un camino muy diferente para cada uno de ellos. Algunos ahogan y se ahogan con sustancias que les permiten olvidar. Otros lo convierten en fuertes sombras que agrian el carácter y la personalidad. Muchos caen en la desesperación y la tristeza. Más todos  en el fondo de su alma guardan el secreto de la herida de amor.

¿Quién ha provocado la profunda herida?. El sufrimiento por la herida es un sentimiento y por ello se conforma de emociones y pensamientos. Son estos últimos lo que llaman a las primeras, mediante un modo de pensar rumiante, circular y obsesivo, que permanece presente y que analiza todo cuanto ha pasado y todo cuanto podría haber pasado una y otra vez, llenando la cabeza, la mente de hipótesis, olvidando la realidad, que queda en segundo plano muy pronto. Los recuerdos ya no son de los acontecimientos pasados realmente sino de las hipotéticas realidades que el pensamiento rumiante y circular a base de repetirse de manera continua (“disco rayado”) ha hecho creer a la mente como verdaderos acontecimientos históricos en el tiempo y el espacio, pero que nunca tuvieron cabida en la vida salvo en el juego descontrolado de la mente. La herida pierde entonces la orientación de su origen y se convierte en un volcán por el que se escupe lava incandescente que arrasa todo cuanto atraviesa, emite gases tóxicos y proyecta al exterior masas ingentes de proyectiles que impactan y destruyen todo cuanto encuentran a su paso, sea lo que sea, familia, trabajo, amistad…uno mismo.

El responsable de esta gestión no es otro que el EGO, amenazado por la existencia de un amor profundo desde el corazón, se adueñó de cuantos sentimientos encontró en su camino, los hizo suyos y se apropió del amor que se generaba desde el corazón, lo hizo suyo, le puso nombre y pronunció la gran palabra: “MI, amor”, se apropió de él. Dibujo el mapa de su nueva realidad y puso una pica en los terrenos inexplorados hasta entonces señoreando las expectativas, generando deseos y apegos para que una energía tan poderosa no desapareciera de su vida. Pero cuando por decisión de la otra persona el amor, tal y como lo entiende el Ego, no es correspondido, en vez de guarecerse en el mismo AMOR y en los recuerdos que lo generó, el Ego desde la mente comienza a generar la estructura de pensamiento rumiante, obsesivo, y circular, pues su apego y su deseo es ingente y enorme.

Cuando en este Cursillo tratamos del “Desamor” afirmamos:

“El AMOR como “SABIDURIA INFINITA que nos permite conocer la VERDAD”. Este es el AMOR del que hablamos en este Cursillo y, por tanto, el DESAMOR es la expresión de una incapacidad, una incompetencia, totalmente corregible, tal vez no en el tiempo, pero si en la eternidad. Pues si el AMOR es infinito como  Sabiduría, forma parte de la eternidad y es en ella donde lograremos alcanzar su plenitud y en la tierra la única expresión de la eternidad que tenemos es el AHORA.
El desamor se ancla en el pasado con apegos y se dispara al futuro con deseos. Con ansiedad y depresión, con exceso de pasado y de futuro, la mente impide al hombre y la mujer en desamor vivir el ahora, vivir la eternidad, encontrar el AMOR, encontrar la SABIDURIA.”


En este apartado sobre la “Herida de amor” estas palabras aportan los mimbres necesarios sobre los que iniciar la sanación. Sanaremos siempre en el ahora. Cada momento y cada instante es decisivo. La consciencia nos dejará percibir con claridad la construcción de pensamientos rumiantes, lo que nos permitirá aquietar la mente. También nos aportará la consciencia el sostenimiento de las emociones que surjan, incluso su anticipación en el cuerpo. Y no hay más, salvo el ingrediente fundamental, que no todos tienen: La transcendencia. Quien la  tiene, tiene la convicción profunda de que alguien le sostiene, en el Cristianismo se denomina la “Filiación Divina”, y que su fuerza sabrá sanar la herida al revelarle el para qué de cuanto le ocurre. En el Budismo, al ser la herida de amor puro dolor psicológico, “la segunda flecha”, podremos evitar su impacto o, si ha impactado ya, podremos gestionar su sanación aceptando el dolor como inevitable, más evitando el sufrimiento por opcional.

Y que es la consciencia sino atención plena y que es la atención plena, sino AMOR.




Un Cursillo de Amor: “El amor ha muerto"



Una de las experiencias más cercanas que tenemos con el amor es su muerte. Se produce cuando consideramos que el sentimiento ha llegado a su fin, que ya no tengo nada con el otro, que todo ha desaparecido y que yo, por fin, en algunos casos, no amo.

Todos tenemos listas de personas a las que amamos un día y ya no.

Esta creencia de que el amor ha desaparecido parece que guarda cierta realidad cuando sentimos profunda indiferencia hacía quien amamos, pues lo contrario del amor es la indiferencia.

La indiferencia como sentimiento tiene mucho de memoria. Nuestras memorias pueden hacernos creer que ya no recordamos ni su nombre y por tanto poco o nada tengo que ver con esa persona. Más cuando de pronto aparece en nuestra vidas de frente y en presencia física algo se mueve dentro de nosotros, se trata del recuerdo, que, en el corazón ha permanecido en silencio y a oscuras hasta que quien lo representa aparece en nuestras vidas somatizándose respuestas que, incluso como reacciones, no controlamos.

El amor deja una huella en el corazón profunda que permanecerá toda la vida. Quien vive de recuerdos perderá el presente, más estará en contacto con esas profundas simas de escondidos recuerdos que la mente no quiere reconocer como parte de lo que somos, pues todos cuantos aparecen en nuestras vidas tienen un por que y un para que. Vienen a aportar experiencias, son grandes, medianos y pequeños maestros que aportan su sabiduría de manera inconsciente y que nos transforman, incluso, profundamente.

Estamos hechos de AMOR y cuantas relaciones de amor tenemos contribuyen al intercambio de experiencias necesarias para seguir nuestro camino. Ningún encuentro es al azar. Como  dicen: “El Maestro aparece cuando el alumno está preparado”.

La consciencia en el AMOR nos aporta la consciencia en la sabiduría de lo que está ocurriendo en cada momento y por ello sabemos que el amor nunca muere, sino que pasa a ser un archivo emocional, un mapa mental, un código somático que bien registrado puede traer a presente a cualquier persona y cualquier amor. El amor consciente permite registrar en todo nuestro sistema de mente, cuerpo y emociones las necesarias pistas para volver a él cuando lo deseemos.


Más quien cree que ha olvidado sencillamente niega con la mente lo que el corazón afirma en silencio.

UN CURSILLO DE AMOR: El "sexomor"


Si se permitiera crear una palabra podría ser “sexomor” y la definiría como el conjunto de creencias, consecuencias biológicas y decisiones posteriores que de manera no consciente se producen en el hombre y la mujer el deseo sexual o dicho de otro modo cuando el deseo sexual inhibe valores esenciales del hombre y la mujer. Este tema por general y cotidiano suele ser una parcela de nuestra vida de la que no toleramos hablar y que si lo hacemos solemos de manera automatizada desacreditar a quien no tiene el mismo sentido y perspectiva que nosotros. Es un tema tabú en muchas ocasiones, en otras es el tema que está presente en el lenguaje y las conversaciones de manera permanente y recurrente. El sexo es una poderosa herramienta a disposición del hombre y la mujer desde el inicio de los tiempos y del que existe acumulada mucha ciencia y sabiduría pero poca consciencia.

El “sexomor” no es amor, ni es sexo. Es un conjunto de creencias mentales alimentadas por deseos, emociones y pura química, de tal calibre y poder que toman el poder de nuestra vida de una manera determinante y ciegan cualquier posibilidad de alternativa. La vida para  es tan como la vemos a través del “sexomor” y normalmente dominados por impulsos automatizados de tomar, que no dar.

El “sexomor” toma, su función es tomar. En este sentido el dar suele estar inhibido aunque forme parte del juego que posteriormente se desencadena.

Las memorias reactivas provocan la aparición de reacciones biológicas de manera rápida poniendo al hombre y la mujer sobre una plataforma en la que lo que se ha denominado a lo largo de la historia “deseo” se antepone a cualquier consideración mental y menos aún espiritual. Sencillamente el mecanismo se ha puesto en funcionamiento anulando la consciencia. El “sexomor” está exento de consciencia, es automático.

En sabidurías milenarias y de todas las partes del mundo se sabe que el “sexomor” anula completamente la dignidad del hombre pues elimina la consciencia, lo que es lo mismo, la libertad. Quien no es consciente no puede tomar las decisiones para responder, sencillamente nuestra capacidad volitiva ha quedado anulada al entrar en funcionamiento “sexomor” que toma el poder y control de todo. Quien la experimenta suele también percibir y sentir que domina su vida y es totalmente libre y que lo que hace lo hace en plena libertad, es decir, totalmente consciente. Y de esta creencia no se la saca nadie.

Cuando “sexomor” aparece en nuestras vidas lo hace para que aprendamos, como todo. Cuando se ancla en nuestras vidas de manera permanente es cuando perdemos la posibilidad de la comparación entre estados de consciencia  diferentes, es decir, no tenemos contraste. Al no tener contraste no podemos percibir con claridad y precisión ambos estados, es decir, la consciencia en el sexo y la inexistencia de consciencia en el sexo. De ahí que quien aún desarrolla su vida desde “sexomor” considere que todo lo que le ocurre lo ha decidido en plena libertad.

El amor es consciencia y el amor por ello es libertad. El AMOR es la VERDAD y es la VERDAD la que nos hace libres. La VERDAD es CONSCIENCIA. 


¿Cómo andamos de “sexomor”? Sólo tenemos que observar el nivel de consciencia y reacciones que la lectura de este texto haya provocado pues existen niveles diferentes de “sexomor”, cada uno tenemos el nuestro.